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La
pareja pedagógica Andrea Bernachea – Aníbal Diez presenta los aspectos más
sobresalientes de su práctica docente en el 4° grado” C”, turno mañana, de la
Escuela “Santa Teresita del Niño Jesús” IP 12.
La COVID-19, instalada en Argentina desde marzo de 2020, produjo un cisma sin precedentes entre el modelo escolar tradicional y una “novísima escuela”; más del siglo XXI, que ya se venía vislumbrando desde hace años, pero que salió a la luz (y a las pantallas) con gran ímpetu, no por decisión política sino socio-sanitaria.
Por supuesto, también afectó a la formación docente inicial y a los Institutos Superiores de Formación Docente, que debieron reacomodarse a la nueva e imprevista necesidad de adaptarse a una realidad inédita. Quienes empezábamos el cuarto y último año de un profesorado, nos hallamos con que todo era distinto; el cursado, los exámenes parciales y finales, las clases teóricas y la práctica docente... Afortunadamente, el ISFD Pujol estuvo a la altura de las circunstancias y armó los dispositivos necesarios para que todo se articule debidamente; las unidades curriculares Residencia y los Ateneos de Lengua, Matemática, Ciencias Sociales y Naturales iniciaron sus clases vía Foros virtuales.
Como escuela asociada nos correspondió la escuela “Santa Teresita del Niño Jesús” y la docente co-formadora que nos asignaron, la seño Margarita, tenía a su cargo las áreas de Ciencias Naturales y Ciencias Sociales.
La elaboración de las secuencias didácticas era su responsabilidad, dándonos la oportunidad y responsabilidad de preparar las actividades (dos como máximo por clase), para ella desarrollarlas en las clases virtuales, las que ningún residente podía observar o escuchar.
Dichas actividades eran consensuadas por la pareja pedagógica, convertidas a formato PDF y enviadas por correo electrónico a la docente a cargo del área. Aclaramos que ninguna actividad que habíamos preparado mereció corrección alguna por parte de la docente co-formadora; lo que nos llenó de satisfacción, ante la posibilidad de lograr una significatividad lógica y psicológica acorde con la etapa cognitiva del grupo de alumnos. Las devoluciones de la docente siempre fueron positivas. La pareja pedagógica funcionó muy bien; aunamos conocimientos y habilidades que se complementaron perfectamente, formándose un equipo consolidado y comprometido con los objetivos propuestos por todos los actores de esta experiencia modélica e inédita. Elaboramos varios Power Points (incluido el del 1° de octubre, la Patrona de la Escuela, Santa Teresita de Alencon), a los cuales se les agregó animaciones, música, transiciones, etc.), siendo elogiados por la docente. El trabajo colaborativo y cooperativo fue una constante durante el transcurso de nuestra residencia. La simbiosis migrante digital – nativa digital fue un claro ejemplo de lo que Piaget llamó “asimilación, acomodación y equilibrio”.
La relación con la seño Margarita siempre fue óptima, el ideal que todo residente desea para su práctica docente en una escuela asociada. Su trato hacia nosotros fue de mucho respeto (se puede decir, como a pares), nos hizo ver y comprender la multidimensionalidad de la tarea docente. Fue nuestro nexo entre la teoría adquirida en la formación docente inicial y la planificación “real” y la posible gestión de una clase, en este caso, virtual.
Hemos utilizado todas las herramientas, aplicaciones, software y dispositivos tecnológicos a nuestro alcance (celular, WhatsApp, Google Meet, Hotmail, Word, Excel, Power Point, notebook, Pc, SMS, etc.)
Por último, cabe destacar el acompañamiento de las profesoras de las distintas unidades curriculares y de las autoridades del Instituto Pujol. No tuvimos que recurrir al soporte didáctico-pedagógico de nuestras profesoras porque las actividades elaboradas para las clases de Naturales y Sociales fueron aprobadas por la docente del Área, desde su primer bosquejo.
Otro soporte, invisible pero muy efectivo desde lo anímico-administrativo fue el de las preceptoras Paola y Mónica; quienes nos contuvieron y brindaron tranquilidad, confianza e información precisa y oportuna respecto de las cursadas, exámenes, correlatividades, etc.
Resumiendo, a primera vista pareciera que esta atípica Práctica Docente fue insuficiente, parcial y poco significativa.
Sin embargo; como residentes a quienes se nos forma para ser reflexivos y críticos respecto de nuestra formación y práctica profesional, creemos que nos sirvió para ver otros aspectos de la ellas e igual de importantes. Nos referimos a la capacidad o habilidad para superar obstáculos imprevistos (repentinización), a la adquisición de competencias tecnológicas indispensables para un nuevo paradigma del proceso de enseñanza-aprendizaje; y principalmente, a la adaptación (concepto piagetiano) a los cambios vertiginosos de todo tipo y a los nuevos paradigmas (concepto kuhniano) que surgen en todas las disciplinas.
Este grupo de residentes supo sobreponerse a estos cambios repentinos, prepararse para ello y enfrentarlos con éxito; al igual que el cuerpo de profesores y autoridades del ISFD.
Paulo Freire dijo: “Quien se atreva a enseñar, nunca debe dejar de aprender”. Nosotros le estamos haciendo caso. ¡Gracias por leernos!
La COVID-19, instalada en Argentina desde marzo de 2020, produjo un cisma sin precedentes entre el modelo escolar tradicional y una “novísima escuela”; más del siglo XXI, que ya se venía vislumbrando desde hace años, pero que salió a la luz (y a las pantallas) con gran ímpetu, no por decisión política sino socio-sanitaria.
Por supuesto, también afectó a la formación docente inicial y a los Institutos Superiores de Formación Docente, que debieron reacomodarse a la nueva e imprevista necesidad de adaptarse a una realidad inédita. Quienes empezábamos el cuarto y último año de un profesorado, nos hallamos con que todo era distinto; el cursado, los exámenes parciales y finales, las clases teóricas y la práctica docente... Afortunadamente, el ISFD Pujol estuvo a la altura de las circunstancias y armó los dispositivos necesarios para que todo se articule debidamente; las unidades curriculares Residencia y los Ateneos de Lengua, Matemática, Ciencias Sociales y Naturales iniciaron sus clases vía Foros virtuales.
Como escuela asociada nos correspondió la escuela “Santa Teresita del Niño Jesús” y la docente co-formadora que nos asignaron, la seño Margarita, tenía a su cargo las áreas de Ciencias Naturales y Ciencias Sociales.
La elaboración de las secuencias didácticas era su responsabilidad, dándonos la oportunidad y responsabilidad de preparar las actividades (dos como máximo por clase), para ella desarrollarlas en las clases virtuales, las que ningún residente podía observar o escuchar.
Dichas actividades eran consensuadas por la pareja pedagógica, convertidas a formato PDF y enviadas por correo electrónico a la docente a cargo del área. Aclaramos que ninguna actividad que habíamos preparado mereció corrección alguna por parte de la docente co-formadora; lo que nos llenó de satisfacción, ante la posibilidad de lograr una significatividad lógica y psicológica acorde con la etapa cognitiva del grupo de alumnos. Las devoluciones de la docente siempre fueron positivas. La pareja pedagógica funcionó muy bien; aunamos conocimientos y habilidades que se complementaron perfectamente, formándose un equipo consolidado y comprometido con los objetivos propuestos por todos los actores de esta experiencia modélica e inédita. Elaboramos varios Power Points (incluido el del 1° de octubre, la Patrona de la Escuela, Santa Teresita de Alencon), a los cuales se les agregó animaciones, música, transiciones, etc.), siendo elogiados por la docente. El trabajo colaborativo y cooperativo fue una constante durante el transcurso de nuestra residencia. La simbiosis migrante digital – nativa digital fue un claro ejemplo de lo que Piaget llamó “asimilación, acomodación y equilibrio”.
La relación con la seño Margarita siempre fue óptima, el ideal que todo residente desea para su práctica docente en una escuela asociada. Su trato hacia nosotros fue de mucho respeto (se puede decir, como a pares), nos hizo ver y comprender la multidimensionalidad de la tarea docente. Fue nuestro nexo entre la teoría adquirida en la formación docente inicial y la planificación “real” y la posible gestión de una clase, en este caso, virtual.
Hemos utilizado todas las herramientas, aplicaciones, software y dispositivos tecnológicos a nuestro alcance (celular, WhatsApp, Google Meet, Hotmail, Word, Excel, Power Point, notebook, Pc, SMS, etc.)
Por último, cabe destacar el acompañamiento de las profesoras de las distintas unidades curriculares y de las autoridades del Instituto Pujol. No tuvimos que recurrir al soporte didáctico-pedagógico de nuestras profesoras porque las actividades elaboradas para las clases de Naturales y Sociales fueron aprobadas por la docente del Área, desde su primer bosquejo.
Otro soporte, invisible pero muy efectivo desde lo anímico-administrativo fue el de las preceptoras Paola y Mónica; quienes nos contuvieron y brindaron tranquilidad, confianza e información precisa y oportuna respecto de las cursadas, exámenes, correlatividades, etc.
Resumiendo, a primera vista pareciera que esta atípica Práctica Docente fue insuficiente, parcial y poco significativa.
Sin embargo; como residentes a quienes se nos forma para ser reflexivos y críticos respecto de nuestra formación y práctica profesional, creemos que nos sirvió para ver otros aspectos de la ellas e igual de importantes. Nos referimos a la capacidad o habilidad para superar obstáculos imprevistos (repentinización), a la adquisición de competencias tecnológicas indispensables para un nuevo paradigma del proceso de enseñanza-aprendizaje; y principalmente, a la adaptación (concepto piagetiano) a los cambios vertiginosos de todo tipo y a los nuevos paradigmas (concepto kuhniano) que surgen en todas las disciplinas.
Este grupo de residentes supo sobreponerse a estos cambios repentinos, prepararse para ello y enfrentarlos con éxito; al igual que el cuerpo de profesores y autoridades del ISFD.
Paulo Freire dijo: “Quien se atreva a enseñar, nunca debe dejar de aprender”. Nosotros le estamos haciendo caso. ¡Gracias por leernos!

